“Todas estas imágenes y otras, centenares, duermen en lo profundo de mí. Libres, graciosas y mudas. No me hacen entrega de ninguna lección. Sólo tienen que decirme que su alegría persiste después de tanto tiempo. Algunas deben de tener doce o quince años, otras algunos meses. Digamos que no tienen edad, que retienen en ellas esa frescura propia de los dibujos de los niños.”

CHRISTIAN BOBIN